Diagnóstico del cáncer
Muchas personas son
sometidas a biopsias con la esperanza equivocada de "descartar" la
presencia de cáncer.
Hasta la fecha no existe ninguna técnica conocida que permita descartar la
presencia de cáncer y menos la biopsia.
Se sabe que el ser
humano tiene células malignas en su organismo y que el sistema
inmunológico se deshace normalmente de ellas. Cuando el sistema
inmunológico falla, éstas células malignas no son destruidas y comienzan
a proliferar terminando en el desarrollo de tumores malignos y
metástasis.
Es por ello que las
personas que sufren de salud deficiente desarrollan más fácilmente
cáncer que las personas sanas. Un ejemplo clásico son los pacientes con
SIDA (AIDS) también conocido como Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida.
También está
comprobado que los estímulos psicológicos negativos como la depresión y
el resentimiento facilitan la reducción de defensas y por tanto la
aparición de cáncer. También está comprobado que las personas que
practican deportes, en especial los extremos, son menos susceptibles de
adquirir cáncer pues su sistema inmunológico es más eficiente.
Diagnósticos como: "No
existe cáncer", "se descarta tumor maligno", son falsos pues las
técnicas empleadas no permiten evaluar todas las posibilidades
existentes pues muchas de estas posibilidades son aún desconocidas.
Comparativamente
podemos afirmar que antes del microscopio no "existían" las bacterias
pues no podíamos verlas. Igual sucede con formas de cáncer aún no
detectables.
Está científicamente
comprobado que el cáncer no es una enfermedad que "exista en una
persona" o no "exista en otra persona", pues el cáncer se desarrolla en
estadios de gravedad variable. Un ejemplo común es la clasificación
Gleason en la evaluación de cáncer prostático, cuyos valores inferiores
a 8 son dudosos; y en los valores bajos -o negativos- no significa que
no haya cáncer.
La biopsia puede
mostrar valores de Gleason bajos en la muestra obtenida, incluso menores
de 2, y existir cáncer en la próstata, pero no haber obtenido una
muestra del tumos, pues en la biopsia solamente se obtiene el 1% de
tejido prostático. Igual sucede en las biopsias de seno, hígado, riñón,
páncreas, etc.
Naturalmente, cuanto
más se examine, más aumenta la posibilidad de detectar cáncer. Así, una
autopsia es más sensible que en una biopsia. Pero, si no se detecta
cáncer, no quiere decir que este no exista. Sólo significa que no se
detecto.
Sería poco práctico
efectuar biopsias de todo el cuerpo con el fin de detectar cáncer, y
menos aún con el fin de descartar cáncer, pues obviamente sería absurdo
perforar todos los órganos múltiples veces.
Es por ello que
insistimos en los exámenes de imágenes de alta sensibilidad como el
CMP-Cáncer, que no son invasivos, detectan efectivamente tumores y otras
alteraciones, como cálculos, quistes, etc., y no causan daño alguno al
organismo.
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