Hipertensión arterial
La Hipertensión arterial es
una de las enfermedades más frecuentes y que suele causar
graves complicaciones, incluso la muerte, si no es tratada
oportuna y satisfactoriamente. Se le conoce como el mal del
siglo y si no se tratan sus causas, puede ser fatal.
La hipertensión tiene
múltiples orígenes y se suele catalogar como hipertensión
esencial cuando no es posible determinar su origen, lo
cual es frecuente es muy raro que se practiquen los exámenes
indispensables para conocer la causa. En estos casos se
suele culpar a muchos factores como el stress, el alto
consumo de sal y la obesidad.
Los efectos secundarios de
los antihipertensivos suelen ser marcados, llegando a
originar incluso impotencia.
La hipertensión
secundaria tiene orígenes bien definidos como la
enfermedad renal, feocromocitoma, síndrome de Cushing,
aldosteronismo primario, hipotiroidismo, mixedema,
coartación de la aorta e ingestión de anticonceptivos
hormonales, y otros menos conocidos.
Existen otros tipos de
hipertensión como la hipertensión renovascular
y la hipertensión maligna (nefroangioesclerosis
maligna).
El hecho de existir tantas
posibles causas de aumento de la presión arterial ( o
hipertensión) hace que el tratamiento adecuado sea muy
difícil de establecer con los exámenes de laboratorio
usuales. Esto hace que la mayoría de pacientes hipertensos
terminen tratados con dietas bajas en sal, grasas, harinas y
azúcares, e recibiendo antihipertensivos y tranquilizantes.
Para tratar la hipertensión
arterial debe hacerse un diagnóstico preciso, pues los
tratamientos de '"ensayo y error" no solamente
resultan costos , sino además peligrosos.
El medio diagnóstico ideal es aquel que
abarque el mayor número de probabilidades y que sea lo más
preciso y sensible.
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